En febrero de 2017 se inició la segunda fase de la Escuela Secundaria: tres nuevas aulas, despacho de dirección, almacén y cocina. Se incluye el amueblamiento y la dotación pedagógica inicial.
Durante la ejecución del proyecto, los beneficiarios colaboraron en las obras aportando agua y su trabajo. La asociación de padres que se creó el año anterior ha ayudado al mantenimiento de las instalaciones educativas.
Las obras se terminaron a mediados del mes de junio y los alumnos iniciaron el curso 2017-2018 en las nuevas instalaciones.
La Asociación tiene una buena experiencia en la construcción de escuelas y equipamientos escolares y tiene contactos con empresas, trabajadores, tiendas y proveedores. A eso se añade el conocimiento y la sensibilidad social de los miembros de la Junta Directa y de gran parte de los socios de la Asociación que son profesores. El que la escuela exista desde el punto de vista administrativo con los profesores adscritos es una ventaja y una garantía de su funcionamiento posterior y del buen uso de nuestra inversión. Los beneficiarios son los más de 200 alumnos de la escuela y sus familias y todos los demás alumnos que pasen en los años sucesivos. Entre directos e indirectos, podría estimarse en más de 5.000 beneficiarios en este año y los cinco siguientes.